Agotado antes del desfile: Victoria’s Secret convierte su gran evento en una máquina de belleza

El pasado domingo 18 de octubre, Victoria’s Secret emitió su desfile anual en YouTube, con más de veinte modelos y actuaciones de Megan Thee Stallion, KATSEYE, Tate McRae y Megan Moroney. Pero la novedad no estaba en la pasarela. Por primera vez en su historia, la compañía diseñó su gran evento del año como una plataforma de lanzamiento para su negocio de belleza: su primera asociación de cosmética, un relanzamiento pensado para TikTok y productos que se agotaron antes de que el desfile empezara.

Qué ha pasado

El desfile, que marcó el regreso a la pasarela de nombres históricos como Adriana Lima, Gigi Hadid y Candice Swanepoel, sirvió de escaparate para una apuesta mucho más amplia que la lencería:

  • Primera colaboración de belleza de su historia. Victoria’s Secret se ha asociado con Patchology para lanzar parches para el contorno de ojos vinculados al desfile.
  • Relanzamiento de Diva Dust. La marca ha recuperado esta fragancia de su archivo con una campaña construida en TikTok.
  • Demanda por adelantado. Tanto los parches como Diva Dust se agotaron antes de la emisión del evento.
  • Nueva colección. El desfile también presentó Bombshell Shine, una línea de belleza ligada a su fragancia más conocida.

La operación se apoya en contenido propio: la compañía está emitiendo en YouTube Angels Among Us, una docuserie producida por Boardwalk Pictures y dirigida por Nadia Hallgren, cuyo tercer episodio ha servido para presentar la gama de belleza.

La estrategia: el evento como motor de venta

La división de belleza no es un complemento menor. Según Amy Kocourek, presidenta de belleza de Victoria’s Secret y PINK, cerca de la mitad de los compradores de la marca adquieren ya algún producto de belleza. El objetivo declarado del desfile es claro: vender y celebrar, convirtiendo la audiencia del evento en tráfico directo para la categoría.

El calendario encaja con los números. En su segundo trimestre fiscal, cerrado el 1 de agosto, la compañía creció un 10% en ventas netas, hasta 1.611 millones de dólares, con una red de unas 1.430 tiendas en 70 países. La belleza, con precios de entrada más accesibles que la lencería y una frecuencia de compra mayor, es la palanca natural para sostener ese ritmo. La hoja de ruta continúa: nuevos productos para la campaña navideña y primeras pruebas en cuidado capilar.

Un desfile con historia

Victoria’s Secret organiza su desfile desde 1995 y lo convirtió en un fenómeno televisivo a partir de 2001. Tras una pausa entre 2019 y 2022, el evento regresó en 2023 con un formato renovado, y desde entonces la compañía busca darle una función de negocio que vaya más allá de la imagen de marca.

Por qué importa

El desfile de Victoria’s Secret ya no vende lencería: vende un ecosistema. La lección para el sector es doble. Primera, un gran evento propio puede funcionar como plataforma de lanzamiento multi-categoría si el contenido previo —docuserie, redes sociales, colaboraciones— construye la demanda antes del directo. Segunda, la belleza se consolida como el producto de tráfico de las marcas de moda: ticket bajo, compra repetida y una puerta de entrada para clientes que quizá nunca comprarían en la categoría principal.

Que los productos se agotaran antes del desfile es la señal de que el modelo funciona al revés de lo habitual: el evento ya no genera la demanda, la confirma.

Fuentes

Foto de cabecera: tienda de Victoria’s Secret en Las Vegas, con las alas de ángel características de la marca en el escaparate (imagen de archivo, no del desfile de 2026). Autora: Samantha Marx, Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0.

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