Svedka convierte la polémica de su anuncio con IA en un concurso de 500.000 dólares para la Super Bowl 2027

Svedka, la marca de vodka de Sazerac, ha anunciado que volverá a la Super Bowl en 2027 con un spot nacional de 15 segundos para Svedka Vodka Water, su vodka en lata bajo en calorías lanzado en junio. La novedad está en la autoría: el anuncio lo creará el público, mediante un concurso que premiará al ganador con 500.000 dólares y que contará con Andy Cohen como juez.

El precedente es el anuncio que la marca emitió en la Super Bowl de 2026, el primero del gran partido generado principalmente con inteligencia artificial y protagonizado por su mascota Fembot, recuperada en agosto de 2025 tras doce años retirada. La pieza dividió a la audiencia y a la industria: parte del sector creativo la despachó como la demostración de que «la IA no es una idea», y la conversación habló más de la técnica que del producto. La propia marca lo define ahora como polarizante al presentar el concurso.

Según Adweek, el concurso admite cualquier método: grabar con un móvil, acción real, animación con plastilina o, de nuevo, inteligencia artificial, y la marca se reserva ofrecer apoyo de producción al ganador en función de la calidad de la propuesta. El anuncio resultante se emitirá en la Super Bowl 61, el 14 de febrero de 2027. La misma fuente señala que una segunda marca de Sazerac también tendrá presencia publicitaria en el partido.

El contexto en cifras

Según datos de Nielsen recogidos en la cobertura especializada, las ventas de Svedka crecieron un 22,9% en la primera mitad de 2026, el semestre posterior a la emisión del anuncio. La cifra no demuestra por sí sola que la controversia impulsara las ventas, pero describe el contexto en el que la marca repite en el gran partido: en crecimiento y con una conversación todavía abierta sobre su anterior spot.

Botella de vodka Svedka. Foto de archivo: Benjamin Ikuta, dominio público.
Foto de archivo (2019): Benjamin Ikuta · dominio público. No es imagen de la campaña.

En ese contexto, el concurso encadena tres efectos. Primero, transforma la crítica en participación: quienes discutieron si una máquina podía hacer un anuncio de la Super Bowl tienen ahora la oportunidad de intentar hacerlo mejor, con 500.000 dólares de por medio. Segundo, convierte los meses previos al partido en un flujo de contenido generado por los aspirantes. Tercero, resuelve el dilema narrativo de la IA sin renunciar a ella: sigue estando permitida como herramienta, pero la historia ya no es «una IA hizo este anuncio», sino «cualquiera puede hacer este anuncio». La tecnología deja de ser el titular y pasa a ser una opción más del concursante.

Andy Cohen, juez del concurso. Foto de archivo: Bryan Berlin, CC BY-SA 4.0.
Foto de archivo (2025): Bryan Berlin · CC BY-SA 4.0. No es imagen de la campaña.

Una lectura para el sector

Más allá del caso concreto, la jugada plantea una pregunta relevante: ¿cómo se gestiona un anuncio polarizante que mantiene a la marca en la conversación? La respuesta de Svedka no pasa por retirar la IA ni por pedir disculpas, sino por externalizar la producción del siguiente spot y quedarse con el debate. El crowdsourcing creativo tiene precedentes en la Super Bowl, pero rara vez se había presentado tan directamente como respuesta a una polémica anterior de la propia marca.

Queda por ver el desenlace: si el anuncio ganador vuelve a hacerse con inteligencia artificial, ¿habrá cambiado algo más que el nombre de quien la maneja?

Fotos de archivo con licencia verificada; no son imágenes de la campaña. Hero: Caesars Superdome durante la semana de la Super Bowl LIX, febrero de 2025 (no corresponde a la edición de 2027) · DHSgov · dominio público. Fuentes: Adweek (2 nov 2026), Ad Age (2 nov 2026), Adweek (8 feb 2026).

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