Levi’s ha elegido una técnica lenta para contar su Navidad: animación fotograma a fotograma con plastilina. Su campaña global Let’s Get Fuzzy, lanzada el 2 de noviembre, pone los jerséis en primer plano con un personaje llamado Fuzzyeti, o Gus. Según Levi Strauss & Co., cada segundo de animación exigió cuatro horas de rodaje, con decorados y personajes hechos a mano y prendas reproducidas por artesanos.
La decisión tiene una lectura de marca: el proceso de producción ayuda a contar el producto. La textura de la plastilina y las miniaturas acompaña a una colección de punto cuya promesa visual es la calidez. Es una interpretación del planteamiento creativo, no una prueba de que la campaña vaya a vender más ni de que el público prefiera este anuncio a otro.
Un jersey cambia el papel del monstruo
La película sitúa a un grupo de amigos en una cabaña nevada. Gus interrumpe la reunión como una amenaza, pero un jersey transforma la situación: el intruso acaba convertido en invitado. El relato utiliza la pertenencia como resolución y deja que la prenda haga avanzar la historia, en lugar de aparecer únicamente en un plano de producto.
La productora Blink/Blinkink identifica a Stevie Gee y Essy May como directores y explica que el trabajo se desarrolló directamente con el cliente. También describe la elaboración manual de las miniaturas y del vestuario, diseñado para reflejar las prendas reales de la colección. Son detalles de producción comunicados por quienes participan en la campaña, no una auditoría externa del rodaje.
El punto entra en una marca conocida por el vaquero
La campaña no abandona el denim: utiliza los jerséis como acompañamiento y como vía para ampliar la imagen de Levi’s. La firma cita, entre otras prendas, el Charlotte Crewneck Cardigan y el Ava Quarter-Zip Sweater para mujer, y el Presidio Crew Sweater y el Miles V-Neck Sweater para hombre. Los combina con vaqueros, pana y capas de abrigo.
Kenny Mitchell, director global de marketing de Levi’s, presenta la campaña como una celebración del trabajo manual y la creatividad humana. En la misma nota relaciona el foco en los jerséis con la ambición de la marca de crecer en otras categorías. Ese es el objetivo declarado; la comunicación del lanzamiento no ofrece resultados de ventas ni mediciones de eficacia atribuibles a esta pieza.

Un recuerdo de Clayman, sin convertirlo en un récord
Levi Strauss vincula la técnica con Clayman, su anuncio de 1995. Recuperar esa referencia permite relacionar la nueva campaña con un recurso que la firma ya había utilizado, en vez de presentar lo artesanal como una invención reciente. Aunque la nota de la empresa atribuye una primacía histórica a aquel anuncio, aquí no la damos por establecida sin una comprobación independiente.
El interés profesional está en la coherencia entre forma y mensaje. Si una marca quiere hablar de tacto, abrigo o trabajo manual, puede hacer que esas cualidades estén presentes en cómo produce sus imágenes. Eso no convierte la animación artesanal en una receta universal: exige tiempo, presupuesto y una razón que vaya más allá de señalar que el proceso es distinto.
Qué se ha anunciado y qué queda por comprobar
La marca sitúa el lanzamiento global el 2 de noviembre y comunica la disponibilidad de la colección en su web, en su aplicación y en tiendas seleccionadas. Añade una propuesta de personalización navideña en determinados Levi’s Tailor Shop. No detalla en esa nota un listado completo de establecimientos o países, por lo que no debe darse por hecho que toda la oferta esté disponible en cualquier tienda.
Por ahora, hay una campaña presentada y una intención de ampliar el protagonismo del punto. La respuesta del público, su efecto comercial y la aportación concreta de la técnica de animación son cuestiones distintas que necesitarán datos posteriores.
Fuentes y créditos
Levi Strauss & Co.: presentación oficial de Let’s Get Fuzzy (2 de noviembre de 2026). LBB / Blink-Blinkink: dirección y producción (2 de noviembre de 2026). Marketing Dive: cobertura de la campaña (3 de noviembre de 2026).
Fotografías de archivo, no imágenes de la campaña: tienda en Dadeland Mall, Miami, 2022, Phillip Pessar, CC BY 2.0; tienda en Leipzig, 2009, High Contrast, CC BY 3.0 Alemania; rótulo de Clinton, Connecticut, 2014, Mike Mozart, CC BY 2.0. Adaptaciones: ajuste de tamaño y encuadre para web o vídeo.
